Fábulas
Fábulas — ¡Oh desgraciado!, ¡por el placer de comer, me he privado de la vida!
Un viajero listo para salir de gira, vio a su perro en el portal de su casa estirándose y bostezando. Le preguntó con energÃa:
-¿ Por qué estás ahà vagabundeando?, todo está listo menos tú, asà que ven conmigo al instante.
El perro, meneando su cola replicó:
- Oh patrón, yo ya estoy listo, más bien es a tà a quien yo estoy esperando.
Un viejo perro cazador, que en sus dÃas de juventud y fortaleza jamás se rindió ante ninguna bestia de la foresta, encontró en sus ancianos dÃas un jabalà en una cacerÃa. Y lo agarró por la oreja, pero no pudo retenerlo por la debilidad de sus dientes, de modo que el jabalà escapó.
Su amo, llegando rápidamente, se mostró muy disgustado, y groseramente reprendió al perro.
El perro lo miró lastimosamente y le dijo: