Agamenón
Agamenón contrarios que retengan las naves y les impidan por
tiempo infinito la navegación, y manifieste así su
exigente deseo de un sacrificio diferente[17], impío, en
cuyo festín tampoco es Iícito participar, autor de
querellas en el seno de la familia, que entrañará incluso
la pérdida del respeto al marido[18], pues queda en pie
una espantosa, dispuesta siempre a alzarse de nuevo,
pérfida regidora de la estirpe, la saña de buena
memoria y vengadora de una hija”. Junto a grandes
bienes, tal fue el funesto destino que gritó Calcante[19]
para la casa real, interpretando al mismo tiempo
augurios favorables a la expedición. Acorde con ello,
entona un canto de duelo, un canto de duelo; pero que
el bien consiga triunfar.
Estrofa 2ª