Las Coéforas
Las Coéforas ELECTRA. Habla, tal como adoras la tumba de mi padre.
CORIFEO. Mientras haces libaciones pide bendiciones para los leales.
ELECTRA. Pero ¿a cuál de los suyos puedo saludar con este nombre?
CORIFEO. Ante todo, a ti misma, y luego, a todo el que odia a Egisto.
ELECTRA. ¿Para mí y para ti haré, entonces, esta súplica?
CORIFEO. Por ti misma puedes ya juzgar y decidir.
ELECTRA. ¿A qué otro puedo asociar a nuestra causa?
CORIFEO. Acuérdate de Orestes, aunque esté lejos de la casa.
ELECTRA. Excelente idea; no podrías aconsejarme mejor.
CORIFEO. Ahora acuérdate de los culpables de la muerte.
ELECTRA. ¿Qué pediré? Enseña a una inexperta, explícame.