Las Bacantes
Las Bacantes desde los montes de Frigia
a los anchos caminos de la Hélade,
id a Bromio.
(Antístrofa 1ª)
A quien, antaño, su madre,
que aún lo llevaba en sus entrañas,
entre los violentos dolores de parto
anticipados por el trueno de Zeus
liberó de su vientre y daba la vida
mientras sucumbía por la herida del rayo.
Al instante lo acogió,
para otro parto, Zeus el Crónida
y lo albergó en su muslo
que sujetó con fíbulas de oro
ocultándolo así a su esposa Hera.
Lo parió, cuando las Moiras quisieron,
al dios de cuernos de toro
y su frente adornó
con coronas de serpientes,
presa de caza, que las ménades
ciñen a sus cabellos trenzados.
(Estrofa 2ª)
¡Tebas, nodriza de Sémele,
corónate de hiedra,
brota, brota en nuevos retoños
de vid de dulce fruto,
y con ramas de pino y encina
