Las Troyanas

Las Troyanas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

TALTIBIO: Te acordarás, ¡oh Hécuba!, de haberme visto en Troya en distintas ocasiones de heraldo del ejército aqueo; yo, Taltibio, vengo a anunciarte una ley sancionada por todos los griegos: ya han sido sorteadas, si tal es la causa de vuestros temores. Cada cual ha tocado a distinto dueño; una sola suerte no ha decidido a la vez de todas.

HÉCUBA: ¿Y a quién servirá cada una? ¿Quién será el dueño de mi hija? Di, ¿quién será el dueño de la mísera Casandra?

TALTIBIO: La eligió para sí el rey Agamenón.

HÉCUBA: ¿Para ser esclava de su esposa?

TALTIBIO: No; ocultamente lo acompañará en su lecho.

HÉCUBA: ¿La virgen de Febo, a quien el dios de cabellos de oro le concedió el don de vivir sin esposo?

TALTIBIO: Hirióle el amor, y se apasionó de esa fatídica doncella.

HÉCUBA: Deja las sagradas llaves, hija, y las guirnaldas, también sagradas, que te adornan.

TALTIBIO: ¿No es acaso honor insigne compartir el lecho del rey?

HÉCUBA: ¿Dónde está mi hija que me arrancaste hace poco de mis brazos? ¿De quién será esclava Polixena?

TALTIBIO: La han destinado al servicio de la tumba de Aquiles.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker