Tragedias griegas
Tragedias griegas Teniendo en cuenta lo que acabamos de exponer, resulta evidente que la tradición situaba la venganza de Medea en la ciudad de Corinto. Cuando Pausanias recorrió Grecia, se enseñaba aún en Corinto la fuente a la que Glauce se arrojó, intentando liberarse de los efectos del terrible veneno, así como la tumba de los hijos de Medea, Mérmero y Feres, apedreados por los corintios como castigo por haber llevado a Glauce los funestos dones. En lo que toca a Medea, Creófilo afirmaba que se había refugiado en Atenas, y, según Pausanias, vivió en casa de Egeo y, después, por haber conspirado contra Teseo, se vio obligada a huir con su hijo Medo, fruto de sus amores con Egeo.
Es claro que en el siglo y la leyenda estaba perfectamente fijada y que el único punto de divergencia lo constituían las distintas versiones sobre la muerte de los hijos de Medea. Según unos, murieron a manos de los parientes de Creonte, según otros, asesinados por los corintios, y algunos, por último, atribuían su muerte a la despechada Medea.