Tragedias griegas
Tragedias griegas SILENO.— ¿De dónde has zarpado para llegar hasta aquÃ, a Sicilia?
ULISES.— De Ilion y de las fatigas de Troya.
SILENO.— ¿Cómo? ¿Es que no conocÃas el camino hacia tu patria?
ULISES.— Las tempestades me arrastraron aquà a la fuerza.
SILENO.— ¡Oh, tú has apurado la misma desventura [110] que yo!
ULISES.— ¿Es que también tú fuiste arrojado aquà a la fuerza?
SILENO.— Cuando perseguÃa a los ladrones que habÃan robado a Bromio.
ULISES.— ¿Qué lugar es éste y quiénes lo habitan?
SILENO.— El Etna, la altura más elevada de Sicilia.
ULISES.— [115] ¿Dónde están los muros y las torres de la ciudad?
SILENO.— En ninguna parte. Estos promontorios carecen de hombres, extranjero.
ULISES.— ¿Y quiénes ocupan el paÃs? ¿Acaso sólo las fieras?
SILENO.— Los CÃclopes, que habitan cuevas en lugar de casas.
ULISES.— ¿A quién obedecen? ¿O tienen un estado democrático?