Tragedias griegas
Tragedias griegas CÍCLOPE.— ¡Mentís! Yo tengo más confianza en éste que en Radamantis[390], y digo que es más justo. Sin [275] embargo, deseo interrogarles. ¿De dónde venís navegando, extranjeros? ¿De qué país sois? ¿Qué ciudad os crio?
ULISES.— Somos naturales de Itaca y venimos de Ilion, después de haber destruido la ciudad, impulsados hasta tu tierra por los vientos del mar, Cíclope.
CÍCLOPE.— ¿Sois vosotros los que os encaminasteis 280] a la ciudad de Ilion, cercana al Escamandro[391], para castigarla por el rapto de la malvadísima Helena?
ULISES.— Precisamente esos que han apurado ese esfuerzo terrible.
CÍCLOPE.— ¡Expedición vergonzosa! ¡Mira que haber zarpado vosotros por causa de una sola mujer hasta la tierra de los frigios!