Tragedias griegas
Tragedias griegas El Ciclo épico fue obligado fuente de inspiración de los tres trágicos, pues abarcaba la historia legendaria del mundo desde la unión de Urano y Gea hasta la muerte de Ulises. La materia se dividÃa en seis poemas: Cantos chipriotas, Etiópida, Pequeña Iliada, Iliupersis ( Toma de Troya), Nóstoi (= Regresos). y TelegonÃa. La caracterÃstica más importante de estos poemas es que la narración sigue un orden cronológico. Precisamente, el carácter lineal que tienen hace que pierdan unidad. Pero, si prescindimos de tales incoherencias, advertimos en ellos la presencia de abundantes elementos fantásticos o novelescos (amores de los dioses; asuntos maravillosos como metamorfosis y viajes mágicos: por ejemplo, el de Ifigenia al paÃs de los tauros) y, asimismo, una visión realista de la guerra de Troya, de la que se resalta el hambre y la miseria. Notamos que aparecen figuras ausentes de los poemas de Homero (Filoctetes, Protesilao, Palamedes, etc.) y que se confiere una singular importancia a Paris y a Aquiles.
Pues bien, cuando nuestro trágico tiene necesidad de un motivo mÃtico que no va a incidir de modo especial en la intriga, lo normal es que siga la versión más corriente y conocida, que suele ser la de Homero, o que mezcle los datos de la tradición. Pero en sus últimos años mostró una especial predilección por las variantes raras, que, a veces, aprovechó para suscitar una acalorada polémica entre los personajes del drama.