Tragedias griegas
Tragedias griegas SerÃa empeño vano tratar de resumir en unas lÃneas la riqueza temática de nuestro autor. Realmente este apartado está estrechamente ligado con el anterior, pues tanto uno como otro están al servicio de la intención poética del escritor y se interfieren continuamente.
La temática de la obra euripidea es tanto más abundante cuanto mayor es la independencia mantenida respecto al mito, porque, a medida que se consideraba al hombre responsable de sus actos y crecÃa su grado de libertad frente a la divinidad, era indudable que la acción tenÃa que ser más compleja, alejándose de la tragedia usual en la que prevalecÃa el sufrimiento del héroe. Los personajes de EurÃpides difieren tanto de los de Esquilo como de los de Sófocles, pues se encuentran inmersos en la problemática de su tiempo, en un mundo en que se habÃan relajado considerablemente los lazos religiosos, familiares y sociales. Dudan continuamente acerca de la influencia de los dioses en los asuntos humanos, se plantean sin cesar cuestiones sobre los más variados aspectos, como si fueran discÃpulos directos de los sofistas. Efectivamente, el llevar a la escena unos héroes semejantes a los espectadores que los contemplaban es uno de los rasgos más originales del talento de EurÃpides.