Tragedias griegas
Tragedias griegas Se ha tildado a EurÃpides de no saber organizar el material dramático y de no conseguir unidad ni coherencia en la acción. Realmente, hemos visto que, a diferencia de los otros dos grandes trágicos que presentan unas obras con poca intriga, concentradas en la exposición de los sufrimientos que agobian al hombre sometido a las leyes sobrenaturales, nuestro autor prefiere la acción, la anécdota, lo novelesco, la intriga, el reconocimiento.
Aunque estamos lejos de conocer en conjunto todos los recursos dramáticos de que se vale el trágico de Salamina, se ha insistido en la relevancia que cobran en él ciertos elementos, la mayor parte de los cuales habÃan sido utilizados anteriormente. Nos detendremos brevemente en los más importantes de ellos. Empecemos por el prólogo.