Tragedias griegas
Tragedias griegas Pasemos ahora a la rhésis, discurso extenso de un personaje, y al diálogo dramático, campos que nuestro trágico domina con singular maestrÃa. Al poeta, buen conocedor de los terribles poderes de la palabra, le eran bien familiares las depuradas técnicas oratorias empleadas por los sofistas. Pero no se limita a servirse de los recursos de estilo de éstos, sino que da cabida en sus dramas a los temas más acuciantes del momento. Es aficionado a la oposición de contrarios, a la lucha dialéctica, a la elaboración de tesis y antÃtesis, a la refutación minuciosa, a la antilogÃa. Aprovecha la ocasión para introducir problemas tan palpitantes como el de lo bueno y lo malo, lo útil, lo sabio, lo verosÃmil, la ley frente a la naturaleza, el mejor régimen polÃtico, la educación y la herencia, la palabra y la acción, etc.