Tragedias griegas
Tragedias griegas Un elemento con fuertes connotaciones épicas es el relato de los mensajeros, cuya aparente simplicidad es motivo para que el escritor emplee numerosos artificios poéticos. Así, dos o tres verbos en un solo verso pueden indicarnos lo concentrado de la acción. Faltan o escasean, en general, las palabras con valor enfático, los adjetivos ornamentales y los rasgos subjetivos. Tenemos a la vista un viejo recurso que alcanza en este caso una importancia que no había tenido hasta el momento. Las intervenciones de los mensajeros cuentan entre las partes elaboradas con más cuidado por nuestro poeta. Están teñidas de un realismo tan palpable como el que caracteriza al retrato de los ancianos decrépitos y desvalidos. No es lugar idóneo para la improvisación, sino que se pule hasta el último detalle. La abundancia de arcaísmos y el reducido empleo del artículo son rasgos de estilo que nos llevan al mundo épico. En cambio, las muletillas que se les escapan a los mensajeros tienen aquí por función dar la impresión de realidad palpable.