Tragedias griegas
Tragedias griegas Heracles está terriblemente incómodo por su comportamiento, y decide enfrentarse a la Muerte cuando los sacrificios funerarios se hacen ante la tumba de Alcestis. Cuando regresa, trae consigo una mujer con velo y dice a Admeto que es una nueva esposa. Después de muchas discusiones finalmente fuerza a Admeto a tomar la mano de ella, pero cuando alza el velo, encuentra que parece ser, en realidad, Alcestis, de regreso de la muerte. Heracles ha luchado contra la Muerte y la ha forzado a devolvérsela. Ella no puede hablar durante tres días después de los cuales quedará purificada y totalmente vuelta a la vida.
La tragedia Alcestis fue representada en el año 438 a. C., bajo el arcontado de Glaucino.
Ocupaba el cuarto lugar de la tetralogía formada por Las Cretenses, Alcmeón en Psófide, Télefo y la misma Alcestis, lugar que solía estar destinado al drama satírico, lo cual, unido a la circunstancia del análisis valorativo del segundo de los Argumentos, ha llevado a los críticos modernos a detectar rasgos satíricos hasta donde no los hay. A pesar de ser la primera obra que se nos ha conservado de Eurípides, es evidente que no estamos ante un logro de juventud, ya que el poeta llevaba ya diecisiete años produciendo para la escena.
La leyenda: