Tragedias griegas
Tragedias griegas Todos estos problemas y otros similares han hecho que los investigadores derramasen rÃos de tinta al respecto. No es nuestra intención mediar en esta polémica. Nos contentamos con esbozarla y expresar nuestra opinión, más o menos personal; sobre la cuestión. En relación con el carácter tragicómico de la obra, no debemos perder de vista que la misma ocupaba el lugar reservado tradicionalmente al drama satÃrico; algún motivo tendrÃa EurÃpides para incluirla ahÃ. Debe tenerse en cuenta, además, que con EurÃpides la tragedia griega evoluciona en el sentido de que los personajes empiezan a perder o han perdido por completo su temperamento heroico y se convierten en seres de carne y hueso, acechados por las pasiones y por los problemas humanos, en los que la alegrÃa y el dolor se entremezclan constantemente. En una palabra, la tragedia ha perdido ya su carácter venerable y se aproxima ya, a grandes pasos, a los ideales que informan la Comedia Media y la Nueva, en la cual el desenlace suele ser un final feliz, como sucede en Alcestis. Si tenemos en consideración todo esto, no debe causarnos extrañeza la caracterización antiheroica de los personajes del drama; ni siquiera Alcestis, aunque destaque sobremanera sobre la cobardÃa, mezquindad y cálculo de Admeto y Feres, puede ser considerada una heroÃna del temple de la Electra o la AntÃgona de Sófocles.