Tragedias I
Tragedias I Se ha esfumado el encanto de los juramentos[35]. El pudor ya no tiene su asiento en la gran Hélade y 440 ha volado hasta el cielo[36]. Y tú, infeliz, no tienes una casa paterna como fondeadero de tus desgracias[37], sino que otra reina más poderosa que tu lecho domina 445 en la casa.
Aparece en escena Jasón.
JASÓN. —No he visto hoy por primera vez, sino también en otras muchas ocasiones, cuán irremediable mal es la acerba cólera. Pues, aunque tenÃas la posibilidad de habitar esta tierra y esta casa, soportando fácilmente las decisiones de los poderosos, por tus palabras 450 insensatas serás desterrada de este paÃs. A mà no me importa, puedes continuar diciendo que Jasón es el peor de los hombres, pero, después de las amenazas que has lanzado contra los soberanos, considera una ganancia total el ser castigada con el destierro. Yo me esforzaba, una y otra vez, por calmar la 455 cólera de los irritados soberanos y querÃa que permanecieras aquÃ, pero tú no desistÃas en tu locura, injuriando siempre a los reyes y, por ello, serás expulsada del paÃs. Sin embargo, a pesar de lo que ha ocurrido, sin renegar de mis Ãntimos, vengo aquà a ocuparme 460 de tu suerte, a fin de que no seas expulsada con tus hijos sin recursos y no carezcas de nada: el destierro arrastra consigo muchos males; a pesar del odio que me tienes, no podrÃa nunca quererte mal.