Tragedias I
Tragedias I ¡No, por los vengadores subterráneos del Hades! Nunca sucederá que yo entregue a mis hijos a los 1060 enemigos para recibir un ultraje. [Es de todo punto necesario que mueran y, puesto que lo es, los mataré yo que les he dado el ser]. Está completamente decidido y no se puede evitar. Ahora, con la corona sobre 1065 su cabeza y vestida con el peplo, la joven reina se está muriendo, estoy segura. Y bien, puesto que me dirijo por el camino más penoso y a ellos los voy a enviar por uno más penoso aún, deseo despedirme de mis hijos. (Los niños vuelven a aparecer en escena). Dadme, 1070 hijos mÃos, dadme vuestra mano derecha, para que vuestra madre la cubra de besos. ¡Oh mano queridÃsima, boca queridÃsima, rasgos y noble rostro de mis hijos! ¡Que seáis felices, pero allÃ![70] Vuestro padre os ha privado de la felicidad de aquÃ. ¡Oh dulce abrazo, oh suave piel y aliento dulcÃsimo de mis hijos! Idos, 1075 idos. (Los aleja de sà e indica que los lleven dentro de casa). ¡No tengo fuerzas para dirigir sobre vosotros mi mirada, me vencen mis desgracias! SÃ, conozco los crÃmenes que voy a realizar, pero mi pasión es más 1080 poderosa que mis reflexiones y ella es la mayor causante de males para los mortales.