Tragedias I
Tragedias I 1105 Y ahora voy a decir el peor de todos los males para los mortales: supongamos que ya han encontrado suficientes recursos, que han llegado a la flor de la juventud y que han resultado ser buenos; si, a pesar 1110 de ello, el destino asà lo impone, la muerte los encamina hacia Hades llevándose sus cuerpos. ¿Qué utilidad proporciona a los mortales que los dioses, por el 1115 ansia de tener hijos, añadan a los que ya poseen este dolor, el más cruel de todos?
MEDEA. —Amigas, desde hace tiempo estoy esperando el desenlace y espÃo lo que en palacio estará sucediendo. Pero he aquà que veo avanzar a uno de los 1120 sirvientes de Jasón. Su jadeo anhelante indica que viene a anunciamos una nueva desgracia.
MENSAJERO. —¡Oh tú que has cometido una acción terrible y fuera de la ley, Medea, huye, huye por el medio que sea, por mar o por tierra!
MEDEA. —¿Pero qué ocurre para que tenga que emprender esta huida?
MENSAJERO. —Han muerto la joven princesa y 1125 Creonte, su padre, por causa de tus filtros.
MEDEA. —Me has anunciado una noticia bellÃsima; en adelante te tendré entre mis bienhechores y amigos.
MENSAJERO. —¿Qué dices? ¿Estás cuerda y no demente, mujer? Tú que has ultrajado el hogar de los 1130 prÃncipes, ¿te alegras y no tiemblas al oÃr esta noticia?