Tragedias I
Tragedias I MEDEA. —¿Qué dios o divinidad te va a escuchar, perjuro y engañador de tus huéspedes?[85]
JASÓN. —¡Ay, ay, infame, infanticida!
MEDEA. —Entra en casa y entierra a tu esposa.
JASÓN. —Entro, privado de mis dos hijos. 1395
MEDEA. —Aún no es nada tu llanto; aguarda a la vejez.
JASÓN. —¡Oh hijos queridÃsimos!
MEDEA. —Para su madre, para ti no.
JASÓN. —¿Y por ello los mataste?
MEDEA. —Para causarte dolor.
JASÓN. —¡Ay de mÃ! Quiero, infeliz de mÃ, besar los 1400 labios queridos de mis hijos.
MEDEA. —Ahora los llamas, ahora quieres acariciarlos, cuando antes los rechazabas.
JASÓN. —Concédeme, por los dioses, tocar la blanca piel de mis hijos.
MEDEA. —No es posible. Lanzas palabras al viento.
JASÓN. —¡Zeus! ¿Oyes cómo he sido rechazado? 1405 ¿Qué ultrajes he padecido por culpa de esta odiosa e infanticida leona? Pero cuanto me es permitido y puedo, los lloro e invoco a los dioses y les pongo 1410 como testigos de que tú, después de haber asesinado a mis hijos, me impides tocarlos con las manos y enterrar sus cadáveres. ¡Nunca deberÃa haberlos engendrado para verlos morir bajo tu mano! (Abandona la escena).