Tragedias I
Tragedias I SERVIDOR. —Señora, lo ves, pero, con todo, se dirá: hemos venido trayéndote aquà a Euristeo, inesperado 930 espectáculo, y no lo es menos haber conseguido esto. Pues jamás esperaba él que habÃa de llegar a tus manos, cuando salÃa de Micenas con un ejército muy aguerrido, meditando con orgullo mucho mayor que la justicia, para destruir Atenas. Mas una divinidad decidió lo contrario y cambió la suerte. Pues bien, 935 Hilo y el valiente Yolao han erigido por el hermoso triunfo la imagen de Zeus que da la victoria. A mà me encargan traer a éste ante ti, porque desean deleitar tu corazón. Pues es muy dulce ver que un enemigo 940 es desgraciado en lugar de feliz.