Tragedias I

Tragedias I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ÁRTEMIS. —¿Te muerden mis palabras, Teseo? Tranquilízate, aún gemirás más oyendo lo que sigue. ¿Sabes 1315 que poseías tres maldiciones claras de tu padre? Una de ellas la has lanzado, desdichado de ti, contra tu propio hijo, siéndote posible lanzarla contra un enemigo. Tu padre, señor del mar, con buena intención te concedió lo que debía, pues te lo había prometido. Tú, ante aquél y ante mí, te muestras como un 1320 malvado, pues no esperaste la confirmación y las palabras de los adivinos, ni a tener una prueba, ni concediste mayor tiempo a la indagación, sino que lanzaste la maldición contra tu hijo más rápido de lo que debías y lo mataste.

TESEO. —¡Señora, quisiera morir!

ÁRTEMIS. —Has cometido una acción terrible, mas, sin embargo, aún puedes alcanzar el perdón por ella. 1326 Cipris fue la que quiso que ello sucediera, para saciar su ira. Así es la ley entre los dioses: nadie quiere 1330 oponerse al deseo de la voluntad de otro, sino que siempre cedemos. Ten en cuenta lo siguiente: si no hubiera sido por temor a Zeus, yo no hubiera llegado al punto de ignominia de dejar morir al hombre al que, de todos los mortales, profesaba más afecto. En 1335 cuanto a tu falta, el desconocimiento es la primera excusa de tu culpa y, además, el hecho de que tu esposa, con su muerte, destruyó toda prueba basada en las palabras, hasta el punto de llegar a persuadir tu mente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker