Tragedias I
Tragedias I CORIFEO. —¡Oh amigo queridÃsimo, si pudiésemos ver ese dÃa en el que hubiéramos logrado escapar de la impÃa cabeza del CÃclope! (Señalando a su falo). ¡A este amigo hace mucho que lo tenemos viudo! 440 (…)[35].
ODISEO. —Escucha lo que he pensado para castigar a esta bestia malvada y liberarte de tu esclavitud.
CORIFEO. —Habla, pues el sonido de la cÃtara asiática no nos causarÃa más placer que oÃr la muerte del CÃclope.
ODISEO. —Él quiere ir a celebrarlo con sus 445 hermanos los CÃclopes, pues esta bebida de Baco le ha puesto muy alegre.
CORIFEO. —Te comprendo. Deseas sorprenderlo solo entre las encinas y matarlo o despeñarlo desde unas rocas.
ODISEO. —Nada de eso. Mi deseo es recurrir al engaño.
CORIFEO. —¿Pues cómo? Hace mucho que 450 hemos oÃdo hablar de tu destreza.