Tragedias I
Tragedias I HIJO. —¡Oh amigo, amigo! LÃbrame de la muerte.
ANDRÓMACA. —Tengo los ojos empapados de lágrimas, goteo como fuente sin sol sobre una roca lisa, desdichada de mÃ…
HIJO. —¡Ay de mÃ, ay de mÃ! ¿Qué recurso contra 535 mis males podrÃa conseguir?
MENELAO. —¿Por qué te arrodillas ante mà como si suplicaras con tus ruegos a una roca del mar o a una ola? Soy un provecho para los mÃos, pero por ti no 540 tengo ningún amor, puesto que, tras gastar gran parte de mi vida, capturé Troya y a tu madre; gozando de ella ahora bajarás a Hades subterráneo.
CORIFEO. —He visto aquà cerca a Peleo que acá 545 dirige de prisa sus viejos pies.