Tragedias I
Tragedias I HERMÍONE. —¡Ay de mí, ay de mí! Me daré tirones 825 de mi cabello y me haré crueles heridas, obra de mis uñas.
NODRIZA. —¡Oh hija! ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a maltratar tu cuerpo?
Antístrofa a.
HERMÍONE. —¡Ay, ay, ay, ay! Vete por el aire lejos 830 de mis trenzas, velo ligero.
NODRIZA. —Hija, cúbrete el pecho, átate el peplo.
Estrofa b.
HERMÍONE. —¿Por qué he de cubrirme el pecho con el peplo? Cosas claras, evidentes y no ocultas he hecho 835 a mi esposo.
NODRIZA. —¿Sufres por haber urdido la muerte para la rival de tu matrimonio?
Antistrofa b.
HERMÍONE. —Lloro por la perversa audacia en que incurrí. ¡Oh maldita de mí, maldita para los hombres!
NODRIZA. —Tu marido te perdonará esta falta. 840
HERMÍONE. —¿Por qué arrebataste la espada de me la mano? Devuélvemela, querida, devuélvemela para que me la clave de golpe por delante. ¿Por qué me apartas del nudo?