Tragedias I
Tragedias I PELEO. —¡Oh matrimonio, matrimonio que has aniquilado este palacio y mi ciudad! ¡Ah, ah! ¡Oh hijo! El mal nombre de tu esposa, de HermÃone, un Hades[58] para ti, hijo, jamás debió haber caÃdo sobre mi linaje 1190 en busca de hijos y hogar, sino haber perecido antes por obra de un rayo. Jamás debiste haber inculpado a Febo por su habilidad con el arco por la muerte, de 1195 origen divino, de tu padre, tú, un mortal, contra un dios[59].
Estrofa 2.ª.
CORO. —¡Ay, ay, ay, ay! Empezaré a gemir a mi señor muerto con el tono de los dioses de abajo.
PELEO. —¡Ay, ay, ay, ay! En respuesta lloro, oh 1200 desdichado de mÃ, anciano e infeliz.
CORO. —De un dios es el destino, un dios mandó la desgracia.
PELEO. —¡Oh querido! Dejaste tu casa desierta, ¡ay 1205 de mÃ, ay de mÃ!, abandonándome a mÃ, desdichado de mi, viejo y sin hijos.
CORO. —Mejor serÃa que tú, anciano, hubieras muerto antes que tus hijos.
PELEO. —¿Es que no me voy a arrancar la 1210 cabellera? ¿Es que no me daré en la cabeza el golpe funesto de mi mano? ¡Oh ciudad! De dos hijos[60] me despojó Febo.
AntÃstrofa 2.ª.