Tragedias I
Tragedias I ODISEO. —(Saliendo de la gruta). ¡Callad, por los 625 dioses, animales, estad tranquilos! ¡Cerrad las articulaciones de la boca! ¡No se os ocurra ni soplar, ni mover los párpados, ni escupir! ¡Que no se despierte el monstruo, hasta que la vista del CÃclope sea exterminada por el fuego!
CORIFEO. —Guardemos silencio, después de haber engullido aire con las mandÃbulas.
630 ODISEO. —Vamos, pues, id dentro y coged el tizón con las dos manos, que ya está perfectamente encendido.
CORIFEO. —¿No vas a situar tú en orden de combate a aquellos que, los primeros, deben, con la estaca encendida en su mano, consumir con fuego el ojo del CÃclope, de modo que tomemos parte en esta aventura?
635 PRIMER SEMICORO. —Nosotros estamos muy lejos, delante de la puerta, para poder impulsar el fuego hacia su ojo.
SECUNDO SEMICORO. —Y nosotros hace un momento que nos hemos quedado cojos.
TERCER SEMICORO. —A mà me ha ocurrido lo mismo, pues, a fuerza de estar de pie, nos ha dado un calambre en los pies no sé por qué causa.
ODISEO. —¿OS ha dado un calambre estando de pie? 640
SEGUNDO SEMICORO. —Y nuestros ojos están llenos de polvo o de ceniza, sin saber de dónde ha venido.