Tragedias I
Tragedias I FERES. —Hijo mío, ¿a quién te ufanas de maltratar 675 con tus injurias? ¿A un lidio o a un frigio comprado con tu dinero?[67] ¿No sabes que soy tesalio, hijo legítimo de tesalio y libre? Te insolentas en demasía 680 y, después de haberme herido lanzando sobre mí palabras de jovenzuelo, no te irás así como así. Yo te he engendrado y te he criado para que seas señor de esta casa, pero no es mi deber morir en tu lugar. Yo no he recibido esta ley de mis padres, que los padres deban morir en lugar de sus hijos, ni es costumbre 685 griega. Tú has nacido para ti solo, ya feliz, ya desgraciado. Posees lo que debías obtener de mí. Mandas sobre muchos y te he de dejar tierras muy extensas, pues las recibí de mi padre antes. ¿En qué te he 690 faltado? ¿De qué te privo? No mueras tú por mí, que yo tampoco lo hago por ti. Gozas viendo la luz, ¿piensas que tu padre no goza con verla? Muy largo es, esa cuenta me echo, el tiempo que hay que estar bajo tierra, y la vida es corta, mas, aun así, agradable. Tú luchaste a brazo partido, sin pudor, por no morir 695 y vives, habiendo esquivado el destino fijado, después de haber matado a tu esposa. ¿Y me acusas a mí de cobardía, tú, el mayor de los cobardes, derrotado por una mujer que ha muerto por ti, por un muchacho hermoso? Buena artimaña has hallado para no morir 700 jamás, si logras convencer siempre a la mujer que tengas de que muera por ti. ¿Y luego echas en cara a los tuyos que no quieran hacerlo, tú que eres un cobarde? Calla, piensa que, si tú amas tu propia vida, todos 705 la aman. Si nos lanzas esas injurias, tú oirás muchas y verdaderas[58].