Tres veces tú
Tres veces tú El sonido de la lluvia era ensordecedor, pero ninguno de ellos parecía notarlo. Step levantó una mano, dudando antes de apartar un mechón de cabello de su rostro.
—No puedo dejar de pensar en ti —confesó finalmente. —Yo tampoco —admitió ella, aunque sabía que esas palabras cambiarían todo.
El beso que siguió fue inevitable, una culminación de años de deseos reprimidos y decisiones no tomadas. Pero mientras sus labios se encontraban, ambos sintieron el peso de lo que estaban destruyendo.
En ese momento, Gin decidió confrontar directamente a Babi. No iba a quedarse en silencio mientras veía cómo su vida se desmoronaba. Fue al lugar de trabajo de Babi y esperó afuera. Cuando finalmente la vio salir, su corazón latía con fuerza.
—¿Gin? —preguntó Babi, sorprendida. —Tenemos que hablar.
El enfrentamiento estaba servido, y las consecuencias de sus decisiones estaban a punto de explotar.
El encuentro entre Gin y Babi fue como una bomba en espera de detonar. Frente al edificio de oficinas, con el ruido de la ciudad como telón de fondo, Gin cruzó los brazos y sostuvo la mirada de Babi, retadora.
