Tres veces tú
Tres veces tú El amanecer llegó teñido de un gris pálido, como si el mundo compartiera el agotamiento de quienes habÃan pasado la noche sin dormir. Step caminaba por las calles de la ciudad, con las manos hundidas en los bolsillos y la mente atrapada en un torbellino de pensamientos. HabÃa tomado una decisión, pero la incertidumbre lo carcomÃa.
Babi lo esperaba en el apartamento donde se habÃan refugiado tras el caos. Estaba sentada junto a la ventana, mirando el horizonte mientras el sol luchaba por atravesar las nubes. Cuando Step abrió la puerta, ella giró la cabeza, buscando en sus ojos una certeza que él aún no podÃa ofrecerle.
—¿Estás bien? —preguntó ella, rompiendo el silencio. Step asintió, aunque su expresión decÃa lo contrario. —Fui a caminar. Necesitaba despejar mi cabeza.
Babi intentó sonreÃr, pero el gesto se desvaneció antes de formarse por completo. —¿Y qué decidiste?
Él suspiró, sentándose frente a ella. Tomó sus manos, notando lo frÃas que estaban. —No puedo seguir lastimando a todos, Babi. Esto no es justo para Gin, para tu esposo… ni para nosotros.
Ella apartó las manos, su mirada endureciéndose. —¿Eso significa que vas a rendirte otra vez?
