Teatro critico universal. Tomo II
Teatro critico universal. Tomo II Guerras filosóficas
§. I
1. Aquel gran mofador de los Filósofos, Luciano, apenas los saca alguna vez al teatro de la disputa en sus Diálogos, que no los represente pasando prontamente de las razones a las injurias. Poco nos doliera el gran abuso de sustituir a los silogismos los dicterios, si se hubiera quedado en el siglo de Luciano; pero la lástima es que no se remedió el mal, antes cobró mayores fuerzas con el tiempo. Comparó Claudiano el espíritu de un hombre sabio a la cumbre del Olimpo, que superior a las nubes y los vientos, nunca es inquietada de tempestades {(a) In Panegyr. Manlii Teodoreti.}.
… Ut altus Olympi
Vertex, qui spatio ventos, hyemesque relinquit,
Perpetuum nulla temeratus nube serenum.
2. Si esta es la seña de los Sabios, fuera están de la clase tantos Filósofos, cuyas contiendas más parecen borrascas que disputas: en cuyos escritos a cada paso se leen las acusaciones de ignorancia, de rudeza, a veces también de impiedad, en sus contrarios.
