Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha

Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El gigante, sin hacer caso de lo que Sancho decía, sacó un guante de dos pellejos de cabrito, que traía ya hecho para aquel efeto, y dijo, arrojándole a don Quijote:

—Levanta, caballero cobarde, ese mi estrecho y pequeño guante, en señal y gaje de que mañana te espero en la plaza que dijiste, después de comer.

Y con esto, volvió las espaldas por la puerta que había entrado. Don Quijote alzó el guante, que era sin duda de tres palmos, y diósele a Sancho, diciendo:

—Toma, Sancho, guarda ese guante de Bramidán hasta mañana después de comer, que verás maravillas.

Tomóle Sancho y, santiguándose, dijo:

—¡Válgate el diablo por Balandrán de Tragajunques, o como es tu gracia, y qué terribles manos que tienes! ¡Oh, hideputa traidor, el bellaco que le esperase un bofetón! A fe, señor, que tenemos bien en qué entender con este demonio, según es de grande y despavorido; y acuérdese lleva jurado le ha de hacer como aquellas alhondiguillas que comimos esta noche. Pero vuesa merced, antes que llegue ese tiempo, hágale a él pellas de manjar blanco; que también las hemos cenado y me saben bien, y aún yo tengo dos dellas en el seno para un menester.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker