Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha
Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha En que el soldado Antonio de Bracamonte da principio a su cuento del rico desesperado
—«En el ducado de Brabante, en Flandes, en una ciudad llamada Lovaina, principal universidad de aquellas provincias, habÃa un caballero mancebo llamado monsiur de JapelÃn, de edad de veinte y cinco años, buen estudiante en ambos derechos, civil y canónico, y dotado tan copiosamente de los bienes que llaman de Fortuna, que pocos habÃa en la ciudad que se le pudiesen igualar en riqueza. Quedó el mancebo, por muerte de padre y madre, señor absoluto de toda ella, y asÃ, con la libertad y regalo (a las que sacan a volar y precipitarse mocedades pródigas, con peligrosos pronósticos de infelices fines), comenzó a aflojar en el estudio y a andar envuelto en mil géneros de vicios con otros de su edad y partes, sin perder ocasión de convites y borracheras, que en aquella tierra se usan mucho.