Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha

Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Por cierto, mi señor —replicó Sancho—, que cuando no sea por otra cosa más de por ese convite que vuesa merced dice, lo habré de hacer; aunque fuera razón que, guardando mi punto, aguardara se pusieran de por medio personas de cuenta a rogármelo, cual son media docena de canónigos de Toledo o, a lo menos, unos cuantos cardenales. Pero vaya, pues vuesa merced lo manda. ¡Ea, señora reina, arrójeme acá esas manos!, si bien las quisiera más de vaca bien cocidas y con su perejil; que sobre mí que me hicieran harto más provecho.

Diole Bárbara la mano riendo y, al dársela, le dijo:

—Tomad, amores, esta mano de reina; que yo fío que más de dos príncipes escolásticos de los de la Corte alcaladina, en que esta noche habemos de dormir, preciaran harto recebir este favor.

Como don Quijote les vio dadas las manos, se fue un poco adelante, imaginando en su fantasía lo que había de hacer en la Corte con la reina Zenobia y batallas del gigante y del hijo alevoso del rey de Córdoba, y cómo se había de dar a conocer a los reyes y grandes; lo cual le hacía ir tan absorto y fuera de sí, que no advertía en que a Sancho venía diciendo Bárbara:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker