El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I “Acordaos también que además de este fin general hay otros particulares subordinados a él, aunque igualmente necesarios, y sin los cuales no podía verificarse el general. Tales son la corrección del delincuente para hacerlo mejor, si puede ser, y para que no vuelva a perjudicar a la sociedad; el escarmiento y ejemplo para que los que no han pecado se abstengan de hacerlo; la seguridad de las personas y de los bienes de los ciudadanos; el resarcimiento o reparación del perjuicio causado al orden social o a los particulares.”[100]
“Os acordaréis de todos estos principios, y en su virtud, advertid que estas penas que os han parecido excesivas están conformes a ellos. Los que han muerto han compurgado los homicidios que han cometido, y han muerto con más o menos tormentos, según fueron más o menos agravantes las circunstancias de sus alevosías; porque si todas las penas deben ser correspondientes a los delitos, razón es que el que mató a otro con veneno, ahogado o de otra manera más cruel, sufra una muerte más rigurosa que aquel que privó a otro de la vida de una sola estocada, porque le hizo padecer menos. Ello es que aquí el que mata a otro alevosamente muere sin duda alguna.