El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I Por empeño de algunos hombres decentes que se llegaron a ser testigos de mis honras, me dejaron al fin, ya dije cómo, y lo peor fue que los cargadores, viéndome tan bien entretenido y asegurado, se marcharon con mis trastos, sin poder yo darles alcance porque no vi por dónde se fueron.
Así, todo molido a golpes, hecho pedazos y sin blanca, me hallé cerca de las oraciones de la noche frente de la plaza del Volador, siendo el objeto más ridículo para cuantos me miraban. Me senté en un zaguán, y a las ocho me levanté con intenciones de irme a ahorcar.
EN EL QUE NUESTRO PERICO CUENTA CÓMO QUISO AHORCARSE; EL MOTIVO POR QUÉ NO LO HIZO; LA INGRATITUD QUE EXPERIMENTÓ CON UN AMIGO; EL ESPANTO QUE SUFRIÓ EN UN VELORIO; SU SALIDA DE ESTA CAPITAL Y OTRAS COSILLAS
