El Periquillo Sarniento. Tomo I

El Periquillo Sarniento. Tomo I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Por fin me determiné, hice la lazada, previne una piedra que me amarré con mil trabajos a la cintura para que me hiciera peso, me encaramé en un escaño de madera que había junto a un árbol, para columpiarme con más facilidad, y hechas estas importantes diligencias, traté de asegurar el lazo en el árbol; pero esto debía ejecutarse enlazando el árbol con la misma reata para afianzar el extremo que me debía suspender.

Con el mayor fervor comencé a tirar la reata a la rama más robusta para verificar la lazada, pero no fue dable conseguirlo, porque el aguardiente perturbaba mi cabeza más y más y quitaba a mis pies la fijeza y el tino a mis manos; yo no pude hacer lo que quería. Cada rato caía en el suelo armado de mi reata y desesperación, prorrumpiendo en mil blasfemias y llamando a todo el infierno entero para que me ayudara a mi tan interesante negocio.

En estas y las otras se pasarían dos horas, cuando ya muy fatigado con mi piedra, trabajo y porrazos que llevaba, y advirtiendo que aun tenerme en pie me costaba suma dificultad, temeroso de que amaneciera y alguno me hallara ocupado en tan criminal empeño, hube de desistir más de fuerza que de gana, y quitándome la piedra, echando la reata a la acequia y buscando un lugar acomodado, volví cuanto tenía en el estómago, me acosté a dormir en la tierra pelada, y dormí con tanta satisfacción como pudiera en la cama más mullida.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker