El Periquillo Sarniento. Tomo I

El Periquillo Sarniento. Tomo I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Al decir esto se fue a la calle, y yo me quedé leyendo hasta las doce del día, a cuya hora volvió mi amigo.

En cuanto entró, me dijo:

–Albricias, Pedro, ya hay destino. Esta tarde te llevo para que te ajustes con el que ha de ser tu patrón, con quien te tengo muy recomendado. El es amigo mío y mi hijo espiritual; con esto lo conozco, y estoy seguro de sus bellas circunstancias. Vaya, tú debes dar a Dios mil gracias por este nuevo favor, y manejarte a su lado con conducta, pues ya es tiempo de pensar con juicio. Acuérdate siempre de las desgracias que has sufrido, y reflexiona en los pagos que dan el mundo y los malos amigos. Vamos a comer.

Le di los debidos agradecimientos, se puso la mesa, comimos, y concluido esto, rezamos un padrenuestro por el alma de nuestro infeliz amigo Januario. Dormimos siesta, y a las cuatro, después de tomar chocolate, salí en un coche con el padre Pelayo a la casa del que iba a ser mi amo.

En cuanto me vio parece que le confronté, porque me trató con mucha urbanidad y cariño.

Tal debió de ser el buen informe que de mí le hizo nuestro confesor y amigo.

Era hombre viudo, sin hijos, rico y liberal, circunstancias que lo debían hacer buen amo, como lo fue en efecto.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker