El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I Hasta aquí el célebre autor citado, en el párrafo XX del prefacio a su libro titulado El fruto de mis lecturas. Ahora digo: si un joven voluptuoso, o un viejo apelmazado con los vicios, ve estos mismos reprendidos, y las virtudes contrarias elogiadas, no en boca de los anacoretas y padres del yermo, sino en la de unos hombres sin religión perfecta, sin virtud sólida y sin la luz del Evangelio, ¿no es preciso que forme un concepto muy ventajoso de las virtudes morales? ¿No es creíble que se avergüence al ver reprendidos y ridiculizados sus vicios, no ya por los Pablos, Crisóstomos, Agustinos ni demás padres y doctores de la Iglesia, sino por los Horacios, Juvenales, Sénecas, Plutarcos y otros ciegos semejantes del paganismo? Y el amor a la sana moral, o el aborrecimiento al vicio que produzca el testimonio de los autores gentiles, ¿no debe ser de un interés recomendable, así para los lectores como para la misma sociedad? A mí, a lo menos, así me lo parece, y por tanto no he querido omitir las autoridades de que hablamos.
VIDA Y HECHOS DE PERIQUILLO SARNIENTO ESCRITA POR EL PARA SUS HIJOS
EL PERIQUILLO SARNIENTO
COMIENZA EL PERIQUILLO ESCRIBIENDO EL MOTIVO QUE TUVO PARA DEJAR A SUS HIJOS ESTOS CUADERNOS, Y DA RAZON DE SUS PADRES, PATRIA, NACIMIENTO Y DEMÁS OCURRENCIAS DE SU INFANCIA
