El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I En vista de esto, ¿quién dudará que por la Naturaleza y por la religión estamos obligados no sólo a honrar en todos tiempos, sino a socorrer a nuestros padres en sus necesidades y bajo culpa grave?
Digo en todos tiempos, porque hay un abuso entre algunas personas que piensan que en casándose se exoneran de las obligaciones de hijos, y que ni se hallan estrechados a obedecer ni respetar a sus padres como antes, ni tienen el más mínimo cargo de socorrerlos.
Yo he visto a muchos de éstos y éstas, que después de haber contraído matrimonio ya tratan a sus padres con cierta indiferencia y despego que enfada. No (dicen), ya estoy emancipado, ya salí de la patria potestad, ya es otro tiempo, y la primera acción con que toman posesión de esta libertad es con chupar o fumar tabaco delante de sus padres. A seguida de esto, les hablan con cierto entono, y por último, aunque estén necesitados, no los socorren.