El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I -Ni yo lo digo por usted -respondió el cura-, ni por Sancho, Pedro, ni Martín; mi crítica no determina persona, ni jamás acostumbro a tirar a ventana señalada. Hablo en común y sólo contra los malos médicos, empíricos y charlatanes que abusan de un arte tan precioso y necesario de que nos proveyó el Autor de la naturaleza para el socorro de nuestras dolencias. Si usted o alguno otro que oiga hablar de esta manera, se persuade a que se dice por él, será señal de que su conciencia lo acusa, y entonces, amigo, al que le venga el saco, que se lo ponga en hora buena. Bien es verdad que eso mismo que usted dice, de que no es de ésos, lo dicen todos los chambones de todas las facultades, y no por eso dejan de serlo.