El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I -No tenga usted miedo, todo el encono es contra el médico. Si estas honras se hicieran con más frecuencia a todos los charlatanes, no habría tantos matasanos en el mundo.
Éste fue el fin glorioso que tuvieron mis aventuras de médico. Corrí como una liebre, y con tanta carrera y el mal pasaje que tuvo la mula, en el pueblo de Tlalnepantla se me cayó muerta a los dos días. Era fuerza que lo mal habido tuviera un fin siniestro.
Finalmente, yo vendí allí la silla y la gualdrapa en lo primero que me dieron; tiré la peluca y la golilla en una zanja para no parecer tan ridículo; y a pie y andando con mi capa al hombro y un palo en la mano, llegué a México, donde me pasó lo que leeréis en el capitulo VIII de esta verdadera e imponderable historia.
EN EL QUE SE CUENTA LA ESPANTOSA AVENTURA DEL LOCERO Y LA
HISTORIA DEL TRAPlENTO
