Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda
Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda Dios nos libre de una mala hora, como dicen las viejas. estábamos almorzando con la bonita muchacha, cuando se nos presentó un hombre con el sable desnudo, hecho una furia, quien, con una voz terrible como el trueno del rayo, dijo:
—Esto quería ver yo, tal —y diciendo y haciendo comenzó a tirarnos a los tres tantos cintarazos y cuchilladas, que no nos la podíamos acabar.
La mujer cayó en el suelo al primer golpe, mi compañero acudió a defenderse con un puñal; yo sin armas agarré un plato de mole, y lo derramé en la cabeza del valiente; éste se enfureció más de lo que estaba y me tiró un tajo, con tanto acierto y ganas, que por poco no me deja en el puesto, esto es, difunto; pero me dejó privado y con la cabeza como una granada.
Yo desperté en el hospital, y supe que quien me había hecho tan buena obra era no menos que el marido de la cusca que llevó mi amigo; que éste fue a la cárcel, ella a un depósito, el marido a pasearse y yo al hospital en calidad de preso.
Allí pasé lo que sólo Dios sabe con los cirujanos, practicantes y enfermeros; puedo jurar que me maltrataron más con la curación que el celoso con las heridas que me hizo. Ya se ve que lo hacían por caridad.