Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda
Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda ¿Quién será capáz de negar la utilidad que nos proporcionan los amigos con sus saludables consejos? Este amigo, para ahorrar palabras, me persuadió a que le acompañara a robar cinco mil pesos a un viejo comerciante que pensaba que dormía solo.
Yo bien instruido en el precioso decálogo, y sabiendo que la necesidad no está sujeta a las leyes comunes, admití el consejo; emplazamos día y hora; fuimos a la tienda a las ocho de la noche, entramos para sorprender al dueño, y pensando hacer algo de provecho, cerramos la puerta con llave; pero nos echamos corral nosotros mismos, porque salieron a un grito del viejo cuatro mozos armados, nos pusieron las pistolas en los pechos, nos amarraron y nos llevaron a la cárcel. No pudimos negar las intenciones, y por sólo ésta nos condenaron a dos años de presidio en el Morro de La Habana, y los fuimos a cumplir contra toda nuestra voluntad.
En aquella ciudad fuimos de bastante provecho, porque compusimos los castillos de la Punta y del Príncipe; servimos en los arsenales; cooperamos al mejor orden de la policía en la limpieza e hicimos otras cosas tan útiles como éstas.