Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda
Vida y hechos del famoso caballero Don Catrin de la Fachenda En fin, restablecido de los golpes, y disminuida la vergüenza con el tiempo, sólo sentía que me había vuelto a quedar con un solo vestido, aunque no malo, pues para curarme, comer y pagar el cuarto, fue preciso vender unas cosas, empeñar otras y perderlas todas; pero ya no había de qué echar mano y comer era indispensable, y así volví a recurrir a mis antiguos asilos, esto es, a los cafés, vinaterías, garitos y billares, en pos de mis amigos y parientes, los que no dejaban de socorrerme algunos días.
En uno de éstos tuve un encuentro con un maldito viejo, y por poco me pierdo, como verá el que leyere lo que sigue.