La comedia nueva

La comedia nueva

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

DON HERMÓGENES.—No así, hermosa Mariquita, desperdicie usted el tesoro de perlas que una y otra luz derrama.

DOÑA MARIQUITA.—¡Perlas! Si yo pudiera llorar perlas, no tendría mi hermano necesidad de escribir disparates.

Escena IV

DON ANTONIO, DON ELEUTERIO, DON HERMÓGENES, DON SERAPIO, DOÑA AGUSTINA, DOÑA MARIQUITA.

DON ANTONIO.—A la orden de ustedes, señores.

DON ELEUTERIO.—Pues ¿cómo tan presto? ¿No dijo usted que iría a ver la comedia?

DON ANTONIO.—En efecto, he ido. Allí queda don Pedro.

DON ELEUTERIO.—¿Aquél caballero de tan mal humor?

DON ANTONIO.—El mismo. Que quieras que no, le he acomodado (Sale PIPÍ por la puerta del foro con un canastillo de manteles, cubiertos, etc., y le pone sobre el mostrador.) en el palco de unos amigos. Yo creí tener luneta segura; ¡pero qué!, ni luneta, ni palcos, ni tertulia, ni cubillos; no hay asiento en ninguna parte.

DOÑA AGUSTINA.—Si lo dije…

DON ANTONIO.—Es mucha la gente que hay.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker