A este lado del paraiso
A este lado del paraiso ¡Dios!…, hasta que se agitó tu sueño…, y tuvimos miedo…
Bien…, todo ha pasado… a la crónica del temor.
Un raro metal del meteoro que se perdió en el cielo;
Terrenal, el incansable cansado y extendido junto al agua.
Cerca de la incompresible inconstante que soy…
El temor es un eco de la hija de la seguridad;
Ya no somos más que caras y voces… y pronto, ni eso,
susurrando amores al murmullo del agua…
Juventud, la moneda que compró delicias a la luna.
Vientos suaves, una canción apagada, hojas que caen,
Vientos suaves; y más lejos, una risa apagada…
La lluvia, y sobre el campo una voz que llama…
Una nube gris corre y se levanta,
Se desliza sobre el sol, se agita y flota
Con sus hermanas. La sombra de una paloma
Cae sobre el corral. El árbol se llena de alas.
Y en el valle, entre árboles llorones,
Vuela la negra tormenta trayendo