Hermosos y malditos
Hermosos y malditos Mistress Gilbert estaba al tanto de la existencia de toda una cadena de amoríos a lo largo de tres años, quizá una docena en total. Algunas veces habían sido universitarios; otras, chicos con la carrera recién terminada; cada uno duraba varios meses por término medio, con aventuras más breves entre medias. En una o dos ocasiones las relaciones se habían prolongado más y la madre de Gloria había albergado la esperanza de que llegara a prometerse en matrimonio, pero siempre aparecía un nuevo chico, y luego otro…