Hermosos y malditos
Hermosos y malditos SEGUNDO JOVEN. Nunca habría pensado que pudiera detener ese perpetuo balanceo el tiempo suficiente como para nadar. Llénamela copa, ¿quieres? El viejo y yo acabamos de tener una larga conversación acerca del tiempo.
MAURY. ¿Qué viejo? ¿El abuelo de Anthony?
SEGUNDO JOVEN. No, el padre de la novia. Debe de trabajar en algún centro de meteorología.
DICK. Ese señor es mi tío, Otis.
OTIS. Bueno, es una profesión muy honorable. (Risas)
SEXTO JOVEN. La novia es tu prima, ¿verdad?
DICK. Sí, Cable, es mi prima.
CABLE. No hay duda de que es una belleza. No como tú, Dick. Estoy seguro de que va a meter en vereda al viejo Anthony.
MAURY. ¿Por qué se da a todos los novios el título de «viejo»? Estoy convencido de que el matrimonio es un error juvenil.
DICK. Maury, el cínico profesional.
MAURY. ¿Qué tienes tú que decir, intelectual de pacotilla?
QUINTO JOVEN. Una batalla entre eruditos, Otis. Recoge las migajas que puedas.
DICK. ¡De pacotilla, tú! ¿Cuáles son tus conocimientos?
MAURY. ¿Y los tuyos?