Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Yo soy más tosco, más vulgar, más inconstante. Tengo el aroma más acre. No debes creer lo que él te diga sobre mà en cuanto a lo literario. Tal como me quiere, sin duda es parcial. Primeramente, soy algo asà como su maestro; lo saqué del fango del folletÃn, donde estarÃa ahora encenagado para el resto de sus dÃas —o ahogado— y le inspiré el amor por los estudios serios. Hace dos años que lleva hechos grandes progresos; ahora tiene un bonito talento; pronto tendrá uno hermoso. Lo que en él predomina es sobre todo el sentimiento y el gusto; enternece. Conozco algo suyo que no puedo leer sin lágrimas en los ojos. Y, a pesar de todas estas buenas cualidades, sigue siendo modesto como un niño. A propósito de gente que habla bien de mÃ, desconfÃa del bueno de Toirac. Es un listillo, y a lo mejor sólo se prodiga tanto en alabanzas a mi cuenta para ver el efecto que te producen; sin duda habrá sospechado, por el modo en que hablabas de mÃ, que sentÃas algo, y siguiendo la vieja táctica, ha intentado la apologÃa con el fin de espiar si te era agradable o indiferente.