Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Lo que decía de los sentimientos que no pasan lo tomaste por una alusión al regalito de Henriette que yo había recibido, y te entristeció. Confiesa que he acertado. Pues no, no me conmovió el recibirlo, no me conmovió en absoluto. Es que ahora no me emociono fácilmente, y cada vez menos. Mi sensibilidad ha sonado tanto, que he puesto masilla en las rajas; eso hace que vibre con menos claridad. […]
He terminado esta noche de emborronar la primera idea de mis sueños de jovencitas. Me quedan aún quince días de navegación por esos lagos azules, y después iré al baile, pasando a continuación un invierno lluvioso, que terminaré con un embarazo. Y así estará hecho más o menos un tercio de mi libro. […]
Adiós, mañana cerraré mi carta cuando venga Bouilhet. Mil besos, querida esposa.
Tuyo. […]
Sábado, a las cuatro [3 de abril de 1852].